viernes, 9 de enero de 2009

Nieve

Me levanto. Es tarde, arrastro aún esos horarios vacacionales. Acostarme tarde. Dormir mucho. Despertarme a mediodía. Miro por la ventana, como cada día y un manto blanco recubre toda la ciudad. Hace frío. Menos de cuatro grados bajo cero. Caen finos copos de nieve, observo a los niños hacer grandes bolas y lanzarlas con fuerza a sus amigos. La estampa es digna de postal. La imagen es enternecedora. Sin embargo, empiezo a pensar en los inconvenientes. Hay cuatro vías cerradas en Madrid ( M-45 M-118 M-226 y M-305). Por si fuera poco, en la A-1, la carretera que comunica Burgos y Madrid las retenciones afectan al tramo comprendido entre el kilómetro 9 y 74 en ambos sentidos. Sigo en Burgos y mañana sábado quiero viajar a Madrid, que ya va siendo hora de dejar la navidad a un lado y continuar con la rutina. Se me presenta un problema, y grande. O pensándolo mejor, dos. El martes tengo visita. Viaja desde Tenerife. Leo que Barajas también está cerrado. Ha suspendido su servicio por causas meteorológicas por primera vez en su historia. Después de llamar a la estación y confirmar que no salen autobuses hoy, decido ir a comer rápidamente para poder ver las noticias.

Pongo Antena 3. Dan un resumen amplio y parece que la situación es complicada. Decido seguir viéndolo, más que nada por si ofrecen algún dato interesante. Al principio resulta interesante. Explican lo que ha ocurrido y porqué los servicios meteorológicos no han podido prevenirlo. Dan las previsiones para el día siguiente. Repasan prácticamente ciudad por ciudad el tiempo, la nieve. Aparece Roberto Brasero. Nos advierten sobre los peligros del hielo. Sale una anciana quejándose de la escasa planificación del ayuntamiento. Aparece Roberto Brasero de nuevo.
-Qué gracioso es este hombre- me dice mi madre. Niños jugando. Padres preocupados. Oficinistas que llegan tarde. Consejos para conducir con nieve. Veo de nuevo a Roberto Brasero, que ya ha dejado de hacernos gracia. Establecimientos donde las cadenas se agotan. Un repartidor que no puede desempeñar su trabajo. Alguien que trata de bajar unas escaleras, resbala y se cae. Nieve, nieve, nieve...Empiezo a estar saturado. Parece que no ha pasado nada más en el mundo. ¿No hay nada importante en Gaza?. A, sí. En 25 segundos acaban con la información internacional. La otra noticia no relacionada con el temporal es, como no, un suceso. Un narcotraficante colombiano asesinado en el Hospital Doce de Octubre. Son mucho de sucesos estos de Antena 3. Aunque bueno, con una noticia como esa, en Telecinco te hacen una serie. Después, poco más. Algo de cine. Un par de minutos de deportes en los que sale Pernía tirando bolas de nieve al "míster". Despedida y cierre.

Todo esto me lleva a reflexionar. Es importante el colapso que ha causado la nieve. Muy importante. Muchas personas no han podido ir a trabajar. Para otros ha sido peor porque no han podido viajar fuera de Madrid, incluso fuera de España. Y es probable que yo no pueda volver mañana a la capital. Al menos en autobús, he descubierto que Renfe funciona correctamente. Pero el mundo no se detiene ahí. EE.UU ha destruido 2,6 millones de empleos en 2008, su tasa más alta desde 1945. El petrolero saudí Sirius Star ha sido liberado tras dos meses de secuestro en Somalia. Rusia no abre el grifo del gas. Continúa la crisis en España... La nieve desaparecerá. Quizá sea mañana, o el domingo. Para el martes no quedará un solo copo bajo nuestros pies. Por desgracia, en Gaza seguirán muriendo hombres y mujeres, niños y ancianos por un tiempo indefinido. Es fácil resguardarse de la nieve. Sin embargo, una bomba puede sorprenderte en el día más soleado...